Resumen
El cuatro de abril de 1690 escribía el general Marcos Fernández de Castañeda, alcalde mayor de Santa Rosa de Cusihuiríachi, al gobernador de Nueva Vizcaya en Parral, don Juan Isidro de Pardiñas, que se habían rebelado los tarahumares y los conchos y que habían dado muerte en Yepómera a su misionero, Diego Ortiz de Foronda, al teniente de Papigochi, Juan de Urías, ya otro español llamado Francisco Fontes. y añadía que los gobernadores indígenas de los pueblos neutrales declaraban que eran nueve los religiosos que habían de morir a un mismo tiempo.Se supo, también, que simultáneamente se habían rebelado los pimas de Sonora.